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Una agraciada turista limeña denunció ayer ante la Policía Nacional haber sido víctima de tocamientos indebidos dentro la habitación 201 del hotel “Cusco Imperial” ubicado en la Av. Qollasuyo A-6, donde se alojaba desde el último sábado.

La agraviada Gabriela C. R. (21) estudiante de nivel superior en la Capital, mencionó que los actos fueron alrededor de las 02:00 horas de ayer cuando pernoctaba tranquilamente hasta que notó que alguien le tocaba lo pechos.

El hecho le generó un sobre salto, se paró, prendió la luz y notó que se trataba de un joven que llegaba a tomarla de la cintura y le decía “quiero estar contigo, quiero estar contigo” y ante la negativa por el pánico que había generado insistía “si quieres te pago, si quieres te pago”.

Gabriela asegura que logró deshacerse de este, lo empujó fuera de la habitación, cerró la puerta y la trancó con un pequeño escritorio que había “Toda la noche no he podido dormir pensando en que va regresar, me pueda hacer algo”, decía.

Al llegar la mañana decidió dirigirse al local de la Policía de Turismo (Poltur) a asentar la acusación en contra de Nilson Moscoso Melgarejo de 19 años de edad, quien trabajaba como cuartelero del aposento.

Ante las autoridades y los medios de comunicación señaló que arribó a Cusco el último sábado procedente de la región madre de Dios con el fin de hacer turismo. Un día antes refiere que fue al cine a ver una película y retornó a la media noche.

En ese momento recordó que olvidó la llave dentro de la habitación y para abrirla llamó al personal, a Nilson, quien sacó del manojo la llave maestra y al fin pudo acceder y dormir porque al día siguiente partiría a la Capital para acabar sus vacaciones.

Gabriela piensa que éste se aprovechó de saber cuál era la llave para acceder y sorprenderla en la oscuridad y al llegar el día desapareció.

La visitante señala que su caso lo hizo conocer a la administradora Laura Santos quien le habría  propuesto solucionar el incidente y que el joven era su sobrino que ya trabajaba con ella cuatro años.

Una vez que se asentó la denuncia en la Poltur, la administradora sostuvo que la joven aparentemente mentía y que el único fin buscar un beneficio económico a la que no accedió. Al ser consultada sobre la ubicación del sindicado afirmó que se fue a estudiar y no contesta el celular.

Gabriela posteriormente se dirigió al aeropuerto para regresar a Lima, antes dijo que seguirá con la demanda y se someterá a los exámenes de medicina legal uno de ellos el psicológico “lo voy a hacer, me siento mal”.

“Yo espero que esto (siente precedente) para que no vuelva a ocurrir, es una situación de riesgo, imaginé que no se iba a ir y me iba a hacer algo”, finalizaba.

DATO

En una acción inmediata agentes de la Poltur se dirigieron al aposento para hacer la constatación, las indagaciones se intensifican para saber qué fue lo que exactamente ocurrió esa madrugada. La versión del imputado será importante.