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El pago de doscientos mil soles es el precio que una banda de delincuentes pusieron como condición para liberar al pequeño Alexander Máximo Díaz Salas, estudiante del emblemático colegio Mateo Pumacahua, quien tiene apenas 8 años de edad y ya sufre los embates de la violencia y de la inseguridad.
Los padres del pequeño, que se creía desaparecido pero que ahora se sabe está plagiado, lloran y sufren desde hace una semana, desde el pasado 2 de mayo en que al salir de su colegio jamás volvió a casa; ellos no tienen ese dinero para pagar a los captores y la población de Sicuani se halla indignada por el hecho, se formaron piquetes para buscar al menor y el último martes protagonizaron una masiva marcha exigiendo a las autoridades policiales y de la fiscalía que pongan énfasis e interés en ubicar al niño.
Ayer un equipo del MATUTINO y CTC llegó hasta Sicuani y recién se pudo conocer que lo que se creía se trataba de un niño extraviado, era en realidad un secuestro, el padre del menor, Máximo Díaz (58), declaró que tras la desaparición del pequeño vástago Alexander, los presuntos secuestradores se comunicaron a su celular y le exigieron un cuantioso rescate.
“Era una voz de varón que me exigió el pago de 200 mil soles, me dijo que lo tenían a mi hijo y que lo estaban sacando de la ciudad con rumbo a Puno, probablemente a Azángaro, amenazaron con hacerle daño si no les pagaba el precio, yo estaba nervioso y pasé el teléfono a su madre a quien igual amenazaron, luego cortaron” indicó el atribulado progenitor.
Al día siguiente los delincuentes volvieron a comunicarse con la familia indicando que cualquier trato se haría en Azángaro y luego ya no volvieron a llamar. La madre del menor, Felícitas Salas (52) no cesa de llorar, tiene los ojos hinchados por el insomnio y el sufrimiento, ella permanece junto a la camita de su hijo, reza y hace fuerza por que vuelva sano y salvo.
Alexander es el único varón de cinco hermanitas, cursa el tercer grado de primaria, sección “C”, el día de su secuestro salió como de costumbre de su salón con dirección a casa y al llegar a la puerta extrañamente desapareció, uno de sus amiguitos lo habría acompañado un rato y luego se despidió.
Lo que indigna a los pobladores es que recién, tras la marcha del martes la policía y la fiscalía al parecer pusieron interés en la búsqueda, porque antes lo ú8ncio que hicieron fue preparar un cartel de desaparecido, con la foto del niño y sus características, pero no habrían hecho más.
Verónica Bellido es la fiscal adjunta provincial de Canchis quien se mostró hermética con la prensa y que al parecer recién ayer se habría puesto a visualizar algunos videos de seguridad ciudadana donde se muestra al pequeño saliendo tranquilamente del colegio el pasado dos de mayo.
Se espera que este caso no termine trágicamente como el del niño Sebastián Gárate, raptado por sus propios tíos y donde sus padres no obstante presentaron los videos del carro donde se lo llevaron y este fue identificado, chocaron contra la lentidud policial y el desinterés que permitió que los plagiaros escaparan con el niño y al final este apareció muerto y enterrado cerca de Urcos, a orillas del Vilcanota. Ese destino nadie quiere para Alexander.

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