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Una joven de 22 años de edad denunció haber sido inducida a un aborto por un suboficial de tercera de la Policía Nacional del Perú. La ilegal práctica se habría realizado en un laboratorio ubicado en la calle Belén de la ciudad del Cusco.
La acusación ante Inspectoría de la VII Macro Región Policial Cusco y la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Cusco, refiere que en abril del 2016 Wilmand Oliver Quispe Rocca (23) le indujo al presunto crimen a su enamorada J.G.S.H. (22) después de hacerla beber “agua”.
ANTECEDENTES
J.G.S.H. llegó el 2015 a Cusco, procedente de Santa Teresa La Convención, para estudiar contabilidad en un instituto y trabajar con su familia en un cafetín, ese año conoció a Quispe Rocca por la red social de Facebook, y antes que culmine ese año quedó embarazada.
Los primeros meses del 2016 la relación todavía iba bien, hasta que en abril la jovencita le reveló que esperaba un bebé. La situación incomodó al agente, se apartó y decidió, aparentemente, no tenerlo y si nacía no lo reconocería.
En esas circunstancias habría decidido “hacerla abortar” y para ello llevó a J.G.S.H. a “oficinas” de las calles Tres Cruces de Oro, Teqte y Belén, en esta última vía el agente accedió a un laboratorio de la casa 555 y ella, que atravesaba una crisis, se quedó en los pasillos.
Después de unos minutos asegura que vio volver a su pareja con un vaso de agua para que lo bebiera y “calme el llanto”, al ingerir advirtió que sabía extraña y no logró acabar. Ya en la habitación de su casa notó que depuso grumos de sangre en el baño.
Desesperada llamó a su enamorado, al llegar éste la volvió a llevar al laboratorio de Belén, según sus relatos, unas mujeres la atendieron, la llevaron al baño donde siguió evacuando cúmulos de sangre, al desvanecerse cayó al piso, después reaccionaría.
“Estuve en una camilla con las piernas arriba, con máquinas en mi parte, habían dos mujeres, entonces lo primero que hice es agarra mi barriga, ‘mi hijo, cómo está mi hijo’ (preguntó) y me dicen tu hijo ha muerto, ahí empecé a gritar y me taparon la boca con alcohol. Qué me están haciendo (volvió a preguntar), te estamos succionando y pregunté por él, él está afuera me dijeron, te está esperando. Quería escaparme, me agarraron del brazo, cuando quería levantarme vi que habían máquinas que me estaban moviendo”, narraba J.G.S.H.
La joven se retiró adolorida y por si fuera poco las intervinientes recetaron a que tomara caldos para que se recupere, días después fue internada en el hospital Antonio Lorena por sagrados, aquí retornó una y otra vez por el daño que sufrió. Pudo haber muerto.
La violenta agresión no denunció inmediatamente por temor a las amenazas, sin embargo tomó valor y fue a sustentar en Inspectoría y el Ministerio Público el presunto delito contra la vida, el cuerpo y la salud cuyas diligencias parecen no tener la celeridad.
Al respecto el coronel PNP Luis Enrique Vásquez Alvarado, nuevo jefe de inspectoría, aseguró que darán interés a la acusación “Vamos a pedir al Ministerio Público el informe con relación a la denuncia y eso nos va a dar alcances para avanzar con la investigación, tenemos que probar la imputación”, aseveraba.
Sobre el caso intentamos conversar con la fiscal a cargo, Eliana Estrada, pero fue imposible, ésta suspendió una diligencia que tenía previsto en el inmueble 555 de Belén, también quisimos conversar con Quispe Rocca, pero su abogado nos limitó aseverando que la denuncia está en plena investigación.
No obstante Erick Escalante, ex miembros del consejo ejecutivo del Poder Judicial, sostenía que lo ocurrido es un grave atentado a la vida de un ser en formación protegido por normas internacionales “tiene vida, tiene todos los derechos”, expresaba y al ser el presunto autor un policía el hecho se agravaría.
J.G.S.H. asegura que desde aquel presunto aborto su vida cambió, su estado de salud no es el mismo, requiere de tratamientos, mientras que el presunto autor ha seguido ejerciendo su carrera en la Unidad de Servicios Especiales (Use).
GRAVÍSIMO
La joven mujer también denunció que su ex pareja tendría antecedentes por presunto robo, que habría integrado una organización juvenil.
Finalmente señaló que Quispe Rocca debe ser sancionado “Que le den de baja, que pague, que entre a la cárcel, es lo que yo quiero. Tal vez no solo a mí me hizo eso, sino a otras chicas, es horrible todo lo que he pasado y sigo pasando”, finalizó.

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