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Cuando las autoridades de servicios municipales y de seguridad ciudadana de los diferentes municipios realizaban operativos y tenían la sospecha que inescrupulosos comerciantes lucraban con pescados y productos hidrobiológicos en mal estado, que son muy requeridos en Semana Santa, se dieron con la ingrata sorpresa que las carnes rojas eran las que requerían ser revisadas y auscultadas a fondo porque se detectó que más de media tonelada, que se comercializaba en diversas carnicerías de la calle Lanlacquyoq y del mercado de Huancaro, se encontraban en franco estado de putrefacción y criando gusanos.
Siete carnicerías de Lanlacquyoq, en el distrito de Santiago, fueron intervenidas por no contar con licencia de funcionamiento y, lo que es peor, tenían cerca de media tonelada de carne en estado de putrefacción y hasta con gusanos propios de la degradación biológica.
El operativo prosiguió en el Molino II donde se halló a diversos puestos que expendían cebo, producto cuya venta se encuentra prácticamente prohibida. Luego se pasó al Mercado de Huancaro donde, en uno de los puesto de venta de carne, se encontró una carcasa que se usaba como base en el tronco donde se corta y chanca la carne, en mal estado y con hongos verdosos a la vista.
La dueña del local dijo en su defensa que dicha carcasa la usaba solo para que las astillas del tronco de cortar no astillen la carne. Las autoridades municipales decretaron el decomiso de todos los productos en mal estado y atentatorios contra la salud humana.