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Pánico viven habitantes de un centro poblado y una comunidad del distrito de Colquepata de la provincia de Paucartambo Cusco, por la aparición de un extraño ser que mata a decenas de sus ovejas y devora sus sesos.
Mientras las lluvias incrementan el caudal de los ríos y arrasan con las defensas ribereñas a su paso, en las poblaciones Inca Paucarayre y Punakaskay el “demonio” (como lo bautizaron por su aspecto) arrasa con sus ovinos dentro de sus corrales o en los montes.
Para llegar a Inca Paucarayre se aborda una trocha que sale de la vía Cusco-Paucartambo, al llegar se evidencia que los pobladores viven de la agricultura y la ganadería, muchos tienen sus ovejas, algunos pocos tienen vacas y caballos.
Los dueños de los ovinos están al acecho, unos tres vecinos fueron afectados por el ataque de la bestia, vieron muertos sus animales dentro del corral, otros fuera y otros simplemente desaparecieron y no los encuentran.
La misma situación atraviesan los comuneros de Punakaskay quienes lloran por las veintenas y treintenas de sus ovejas muertas y desaparecidas por la violenta incursión del “demonio”. Estas muertes se registraron desde el último domingo y hasta el momento no lo detienen.
Según comentan las arremetas son durante la noche y madrugada, el extraño animal no es advertido ni por los canes que en otros días son feroces pero en estos días sus dueños no los han oído ladrar pese a que están despiertos o intentan mantenerse de pie para no convertirse también en víctimas.
Las evidencias que deja éste extraño ser son orificios en las costillas de los animales y uno certero entre el cráneo, la mayoría de los borregos quedan muertos sin que sean devorados sus restos, aunque los pocos perdieron el corazón y algo de carne.
Sin embargo lo que gusta más al “demonio” es el seso en principal de los críos, porque varios de los ovinos tenían un orificio por el que ingresa un dedo y en la cavidad no había la masa. Los pequeñines no tenían ni lesiones salvo estos huecos bajo sus orejas.
Justino Quispe Cruz (41) no sale del pavor, él no halla desde ayer a sus 28 ovejas que eran el sustento de su vida, algunos pobladores le dicen que están regados por el monte pero no va por el temor.
Mientras que Serapio Yapo Romero (27) perdió una treintena, la mayoría quedaron en su corral, otros que tienen las lesiones van cayendo uno a uno, y otros simplemente desaparecieron por completo. Teme que estén por el monte.
El mismo panorama se evidencia en Paucarayre donde todo el pueblo ha decidido en ir a buscar al “demonio”, en la víspera fueron en grupo y lograron verlo, atraparlo y golpearlo a matar, sin embargo la bestia escapó. Se trataría uno solo.
Por la descripción que dieron el extraño ser tendría el aspecto de un perro negro, la cabeza sería un poco más grande que la del can, el hocico alargado, una probable lengua larga, la estatura de unos 70 centímetros y posiblemente garras. La vez que lo vieron tenía la boca sangrante.
Ante esta alerta los lugareños se organizaron, algunos duermen en una sola vivienda provistos de palos, machetes, herramientas de cultivos, silbatos, huaracas entre otros objetos. Durante la primera búsqueda una mujer resultó espantada y al momento se recuperar por la atención de curanderos. Los habitantes de estas comunidades temen que ellos también sean atacados y sus cerebros devorados, cuidan a sus niños.